Dr. Jorge Gutiérrez Aceves
Urología, Endurología y Cirugía Robótica.
Guadalajara, México

Mas Información
La Asociación Europea de Urología recomienda el tratamiento con HIFU para Cáncer de Próstata en las Guías de Tratamiento 2014.
 

Tratamientos / Cirugía Radical

 
 

¿Qué es?

 

Se trata de una cirugía en la cual se extrae la próstata en su totalidad además de las vesículas seminales y en algunas ocasiones los ganglios linfáticos que se encuentran alrededor de la glándula prostática. El objetivo de esta cirugía es curar el Cáncer de Próstata.

 

Candidatos

 

Son candidatos a este procedimiento todos aquellos pacientes con diagnóstico de Cáncer de Próstata Localizado y que se encuentren en buenas condiciones generales para ser sometidos a un procedimiento quirúrgico.

 

Procedimiento

 

Existen principalmente 3 formas de realizar esta cirugía: mediante un procedimiento realizado con una incisión en la parte inferior del abdomen (prostatectomía abierta), por vía laparoscópica en la cual, a través de pequeños orificios en el abdomen se introducen instrumentos de mínima invasión asistidos con cámara de video para realizar el procedimiento y en algunos casos se puede realizar mediante cirugía robótica.

Esta operación toma de 3 a 5 horas bajo anestesia general, dependiendo del tipo de cirugía elegido. El tiempo de hospitalización habitual es de 3 a 4 días, se coloca un catéter o sonda para drenar orina durante un periodo de 2 a 3 semanas y el tiempo de recuperación total es aproximadamente de 4 semanas.

 
 
 

Resultados

 

Actualmente, la prostatectomía radical es la modalidad de tratamiento más utilizada debido a los excelentes resultados obtenidos en el control del cáncer. Es considerada como el tratamiento estándar para el manejo de Cáncer de Próstata Localizado.

 

Complicación ó Efectos Secundarios

 

Al igual que todos los tratamientos para Cáncer de Próstata, cuenta con algunas posibles complicaciones y efectos secundarios. Entre los más comunes son la incontinencia urinaria (fuga de orina) que se presenta de forma leve y transitoria al retirar la sonda y que mejora progresivamente al paso de algunas semanas hasta desaparecer completamente en la gran mayoría de los pacientes. Otro efecto secundario es la disfunción eréctil que puede presentarse de un 30 a 60% de los casos y que en la mayoría mejora después de algunos meses y puede ser manejada con éxito por su urólogo.

La severidad y la posibilidad de presentar disfunción sexual dependerán de la edad del paciente así como de la función eréctil previa a la cirugía.